Neurofeedback y Psicología en Zaragoza
La rehabilitación cognitiva es una técnica neuropsicológica empleada para ayudar al restablecimiento de pacientes que han sufrido pérdida de capacidades de resulta de un deterioro neurológico que afecta a la atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas u otras funciones superiores del cerebro.
Se busca la recuperación al mayor grado de funcionamiento posible, tanto en lo referente a las funciones cognitivas como a nivel psicológico y de adaptación social.
En ocasiones se confunde estimulación cognitiva[Enlace a 2.9] con rehabilitación cognitiva e incluso en muchas ocasiones se usan como sinónimos. Sin embargo, la designación más correcta sería considerar la estimulación el trabajo de mejora cognitiva en personas no afectadas de un deterioro neurológico o, como mucho un deterioro leve normalmente debido al envejecimiento[Enlace a 2.7]. Mientras que la rehabilitación cognitiva se usaría en caso de deterioros más severos y además del entrenamiento cognitivo incluiría modificación de conducta y readaptación social y laboral.
Por lo tanto, los ámbitos de aplicación de la rehabilitación cognitiva estarían circunscritos a daño cerebral más profundo, como sería el daño cerebral adquirido[Enlace a 2.5] y las demencias[Enlace a 2.4].
La rehabilitación cognitiva utiliza un amplio abanico de técnicas, dirigidas a reducir el deterioro cognitivo y conductual y manejar y reducir el impacto en la vida diaria de las dificultades que ha provocado ese deterioro.
La rehabilitación cognitiva incluye tres tipos diferenciados de técnicas:
La utilización de una u otra técnica depende de cada caso, del nivel de afectación y de las necesidades prioritarias, no obstante, se suelen utilizar, en la medida de lo posible, las tres vías conjuntamente.
Las técnicas de restauración consisten en la repetición de ejercicios diseñados para fortalecer los procesos cognitivos alterados. La iteración de dichos ejercicios, hasta llegar a su automatización, está entrenando la red neuronal dañada, fortaleciéndola para acelerar su recuperación.
Los ejercicios se plantean de complejidad ascendente, para que las funciones más básicas de la red se refuercen antes de pasar a entrenar funciones más complejas.
Las técnicas de compensación buscan desarrollar nuevas conductas o habilidades, que utilicen funciones cognitivas no alteradas, que sustituyan a las afectadas. Esta estrategia no trabaja directamente sobre las redes afectadas, si no que se enfoque en recuperar el desempeño en la vida diaria.
Cada caso concreto necesita un estudio detallado de las carencias que ha provocado la afectación de las funciones cognitivas, para decidir qué estrategias sustitutorias son las más adecuadas.
No obstante, como generalización, se puede decir que las más usadas son el entrenamiento en estrategias metacognitivas (establecer una serie de instrucciones que el paciente se repita mentalmente cada vez que realiza la acción correspondiente), uso de ayudas externas (agendas, notas o apps específicas) y modificación del entorno (eliminando barreras, eliminado distractores o facilitando el espacio para determinadas tareas).
Las técnicas de sustitución también dependen de cada caso concreto, se trata de diseñar vías alternativas para realizar tareas que antes dependían de la función cognitiva alterada, para poder realizarlas usando un nuevo procedimiento, que no necesite dichas funciones.
Para realizar una adecuada rehabilitación cognitiva debe estudiarse cada caso y establecer un programa de tratamiento específico para cada paciente. Las consideraciones para el establecimiento de un programa de rehabilitación cognitiva son:
A la hora de diseñar el programa no pueden obviarse los aspectos emocionales. La rehabilitación es un trabajo largo, duro y a veces desesperante, por lo que en todo momento hay que tener en cuenta y tratar los estados emocionales adversos que vayan surgiendo.
En los casos en que haya déficits en varias funciones cognitivas y la atención sea una de ellas, se considera prioritario trabajar primero con los problemas atencionales, ya que una atención deficiente dificultaría el trabajo de rehabilitación de todas las otras funciones cognitivas afectadas.
Dentro de las estrategias para la rehabilitación de la atención, las que siguen la vía de la restauración son las mismas empleadas en el estimulación cognitiva de la atención[Enlace a 2.9.3], por lo que no se van a repetir aquí.
En cuanto a las vías de restauración y compensación, algunas de las estrategias básicas son:
Como se ha explicado previamente, toda rehabilitación cognitiva es individualizada. Los ejemplos expuestos, por lo tanto, son solo una muestra del tipo de tareas específicas que se usarían en un caso real.
Como en el resto de las funciones cognitivas, parte de las técnicas son comunes en el caso de la estimulación y la rehabilitación de la memoria. En concreto, todos el ejercicios de repetición para mejorar la memoria son los mismos en ambos casos y se pueden consultar en la sección dedicada a la estimulación cognitiva de la memoria[Enlace a 2.9.4].
Pero la rehabilitación de la memoria va más allá de los simples ejercicios para reforzar la red dañada, ya que se pretende establecer nuevas estrategias, tanto conductuales como cognitivas, para conseguir que los problemas de memoria interfieran lo mínimo posible en la vida diaria.
Estas estrategias van a ir dirigidas a mejorar cada una de las fases de la memoria, que se explican más detalladamente en el apartado dedicado a la evaluación cognitiva de la memoria[Enlace a 2.1.5]. Estas fases son la codificación, que prepara la información para ser recordada, el almacenamiento, que guarda la información, y la recuperación, que extrae la información cuando se requiere.
Estrategias para mejorar la codificación:
Estrategias para mejorar el almacenamiento:
Estrategias para mejorar la recuperación:
Además de las estrategias indicadas, hay que trabajar con el paciente en el uso de ayudas externas para ayudarle a memorizar, desde agendas electrónicas a notas manuscritas de autorecordatorio y cualquier otro elemento o app que pueda ser útil. También hay que aprovechas toda la ayuda que terceras personas, cuidadores o familiares, puedan brindar.
Debido a la gran variedad de trastornos del lenguaje, como se puede ver en la sección dedicada a la evaluación cognitiva del lenguaje[Enlace a 2.1.6], la rehabilitación del lenguaje será sustancialmente distinta según de las dificultades específicas del paciente.
A pesar de la gran diversidad de técnicas posibles, se pueden clasificar las técnicas de rehabilitación del lenguaje en tres categorías:
Los ejercicios habituales que se realizan en la consulta son los que están dentro de la categoría de facilitación, con tareas de denominación, designación, repetición, copia, evocación, sinónimos y antónimos, dictado y muchas otras, según la afectación de cada paciente.
Dada la complejidad y diversidad de las funciones ejecutivas, como se expone en el apartado de evaluación de las funciones ejecutivas[Enlace a 2.1.3], el programa de rehabilitación es muy extenso y cubre una gran cantidad de aspectos.
Seguidamente se exponen algunos de los principales trabajos a realizar en la rehabilitación de las funciones cognitivas:

Psicólogo clínico especializado en terapia cognitivo conductual y neuropsicología.
Centro de Neurofeedback en Zaragoza del Psicólogo Manuel Olalla