Neurofeedback y Psicología en Zaragoza
En la sección dedicada a la rehabilitación cognitiva[Enlace a 2.8] se explica detalladamente la diferencia entre ambas, así que baste decir que la estimulación cognitiva incluye un conjunto de técnicas encaminadas a mejorar el rendimiento de las funciones cognitivas.
Al contrario de que la rehabilitación cognitiva, la estimulación cognitiva se utiliza en personas que no tienen ningún déficit previo o la afectación es débil.
Las personas que pueden beneficiarse de la estimulación cognitiva son aquellas que deseen mejorar alguna de sus funciones cognitivas, pacientes en el primer estadio de una demencia[Enlace a 2.4], niños que padezcan algún trastorno leve del neurodesarrollo[Enlace a 2.2], adultos con problemas atencionales[Enlace a 2.3.2] y, en general, cualquier paciente con un déficit leve en alguna o varias de las funciones cognitivas.
De las técnicas empleadas en la rehabilitación cognitiva[Enlace a 2.8.2] solo se utiliza una variante de la estrategia de restauración. En la estimulación el objetivo es reforzar las funciones cognitivas, que estarán intactas o poco afectadas, por lo que las estrategias usadas consistirán en un entrenamiento exhaustivo de las mismas, de dificultad creciente.
Como en la técnica de restauración, se repiten ejercicios hasta que se hayan automatizado y entonces se pasa a entrenar el siguiente nivel. El objetivo es reforzar las redes neuronales implicadas en el ejercicio realizado, forzando cada vez algo más de dificultad para conseguir la mejora deseada.
Antes de empezar una estimulación cognitiva será necesario realizar una evaluación cognitiva[Enlace a 2.1] que nos indique el nivel de partida, nos permita establecer las prioridades del trabajo a realizar y nos marque los avances realizados.
Como se explica en el apartado dedicado a la evaluación de la atención[Enlace a 2.1.4], lo que llamamos atención está formado por varios sistemas jerárquicos, de forma que cada uno se apoya en el anterior. Si no podemos orientar nuestra atención a un estímulo, difícilmente podremos mantener la atención en ese estímulo durante un tiempo y, si no podemos mantener la atención en un único estímulo, será imposible mantener la atención en varios estímulos a la vez.
La estimulación de la atención incluye reiteración de ejercicios de los niveles más bajos del sistema atencional, que a medida que se dominan y automatizan, permiten subir al siguiente nivel.
A continuación, se enuncian los diferentes sistemas atencionales, clasificados los más básicos primero y los más complejos los últimos, con un ejemplo típico de cada nivel:
Las técnicas tradicionales de estimulación cognitiva de la memoria consistían en tareas de repetición, que incluían la copia de la información, la lectura reiterada de una información o el uso del subrayado de ideas. Sin embargo, varios estudios experimentales han demostrado que son las técnicas de refuerzo de la memoria menos efectivas.
En su lugar, hoy en día los ejercicios para reforzar la memoria se basan en sintetizar la información, organizarla y elaborarla, asociándole tantas claves de recuperación como sea posible.
A continuación, se describen algunos de los ejercicios típicos para reforzar la memoria. Para cada persona, según su afectación y circunstancias, se diseñan ejercicios personalizados, por lo que los aquí expuestos deben entenderse que son tan solo un ejemplo.
Como se describe en la sección dedicada a la autoevaluación de la memoria[Enlace a 2.1.5], podemos clasificar la memoria por el periodo de tiempo que se conserva la información y por el tipo de información almacenado. Es esa clasificación la que se va a usar para dar los ejemplos comentados:
Existen muchos otros tipos de ejercicios según el tipo de memoria afectada: memoria sensorial, memoria operativa o memoria espacial, por poner algunos ejemplos.
Las funciones ejecutivas son un grupo de funciones, con muy diversas funcionalidades, cuyo punto en común es servir de centro de control del resto de las funciones superiores, como se explica en el apartado dedicado a la evaluación cognitiva de las funciones ejecutivas[Enlace a 2.1.3].
La estimulación cognitiva de las funciones ejecutivas consiste en una serie de ejercicios que deben repetirse hasta que se dominen y automaticen, con el objetivo de fortalecer las redes neuronales implicadas en las funciones ejecutivas.
A continuación, se indican los principales sistemas que componen las funciones ejecutivas y se da un ejemplo de una tarea que correspondería a la estimulación cognitiva en ese ámbito.

Psicólogo clínico especializado en terapia cognitivo conductual y neuropsicología.
Centro de Neurofeedback en Zaragoza del Psicólogo Manuel Olalla