TABAQUISMO


El tabaquismo es una forma de drogadicción

El tabaco está tan extendido socialmente que puede parecer absurdo y exagerado denominarlo droga, pero cumple los criterios, establecidos por la Organización Mundial de la Salud en 1964, para drogodependencia:

 

  • Produce dependencia: un deseo dominante para continuar tomando la droga.
  • Produce tolerancia: cada vez hace menos efecto y se tiende a aumentar la dosis para mantener la sensación que produce. Un ejemplo de ello, es que las primeras veces que se fuma se padecen síntomas adversos, como náuseas y palpitaciones, que van desapareciendo a medida que se habitúa el consumo.
  • Si se deja de tomar se padece síndrome de abstinencia.
  • Su consumo conlleva efectos nocivos para la persona y la sociedad.

 

Como el tabaco es legal y su precio relativamente económico (comparado con otras drogas) su consumo está muy extendido. Sin embargo, para considerar su poder adictivo sólo hay que considerar el porcentaje de personas que se convierten en adictas a la nicotina en comparación con el número de personas que la han consumido alguna vez: un 70%, frente al 10% del alcohol o el 30% de la heroína. Esa dependencia se manifiesta en tres áreas:

 

  • Dependencia física: de la nicotina, que interactúa a nivel cerebral, como explicamos seguidamente.
  • Dependencia psicológica: es un relación tóxica a la que recurrimos para hacernos compañía en un sin fin de situaciones.
  • Dependencia social: como comportamiento que se realiza en grupo.

 

El consumo de tabaco constituye la principal causa de enfermedad y mortalidad evitable en los países desarrollados.

En el tabaco se encuentran múltiples sustancias perjudiciales y destacan por sus efectos nocivos:

 

  • Los alquitranes (benzopirenos y nitrosaminas) responsables del 30 % de todos los tipos de cáncer (vejiga, riñón, páncreas, estómago,etc.), y del 90% del cáncer de pulmón.
  • El monóxido de carbono, que es el causante de más del 15% de las enfermedades cardiovasculares.
  • La nicotina, que produce la dependencia física.

Mecanismos neurológicos de la adicción a la nicotina

De las diferentes formas de ingerir una droga, la inhalación es la más rápida en absorberse y llegar al cerebro. Otra peculiaridad de la inhalación es que el consumidor puede controlar la cantidad de droga que llega al cerebro, inhalando una cantidad mayor o menor y regulando la frecuencia de la inhalación. Como dato anecdótico, los fumadores que consumen tabaco bajo en nicotina parece ser que lo compensan con la forma de fumar, de forma que al final la cantidad de droga que llega al cerebro es similar.

En cuanto a su acción en el cerebro, la nicotina actúa sobre las neuronas con  receptores colinérgicos nicotínicos, excitándolas y aumentando su actividad. Esas neuronas están tanto en el sistema nervioso periférico como en el sistema nervioso central (el cerebro).

Sus efectos en el sistema nervioso periférico producen el aumento de la frecuencia cardiaca, el aumento de la presión sanguínea y el estrechamiento de los vasos sanguíneos cutáneos, entre otros.

En cuanto a su capacidad de adicción, se considera que se debe a su actuación sobre los receptores nicotínicos situados en la área ventral tegmental (una zona del cerebro medio, encima del hipocampo), que afecta a las vías dopaminérgicas del cerebro, provocando el incremento de liberación de dopamina sobre el núcleo accumbens. Se considera que las adicciones están relacionadas con la liberación de dopamina en el núcleo accumbens, como se explica en la sección dedicada a la adicción a sustancias.

Tabaquismo y neurofeedback

Se han realizado muchos estudios sobre el uso de neurofeedback para el tratamiento de las adicciones, como puede verse en la  dedicada a la adicción a sustancias.

En el caso de la adicción a la nicotina, la mayoría de los estudios son de caso único, es decir, documentos sobre la experiencia de fumadores que han intentado dejar de fumar usando el entrenamiento en neurofeedback. En la mayoría de los casos, los tratamientos se han realizado con éxito y hay un testimonio que se repite en mucho de los casos: en un determinado momento del entrenamiento, los fumadores simplemente se olvidaron de fumar, dejó de ser para ellos una necesidad apremiante y dejaron de consumir sin apenas ser conscientes de ello.

Hay que tener en cuenta que las principales manifestaciones del síndrome de abstinencia de la nicotina son de tipo emocional y motivacional: ansiedad, depresión, irritabilidad, insomnio o ansia de comer; ese tipo de síntomas son tratados por el neurofeedback, como puede verse en las diferentes secciones explicativas de esta Web, por lo que el tratamiento por neurofeedback, no sólo facilita dejar de fumar sino que prepara a la persona para afrontar la abstinencia  sin los síntomas propios del síndrome.

Tabaquismo e hipnosis

Aunque la hipnosis es, todavía hoy, víctima de una cultura popular, que la destierra entre la charlatanería y el esoterismo, la realidad es que existe una hipnosis clínica que sirve de apoyo a las técnicas psicológicas tradicionales y que puede ser empleada con éxito para el apoyo de las mismas, como demuestran estudios científicos realizados, como los de Kirsch y colaboradores de 1990, 1994 y 1995.

Además del apoyo general a otras técnicas psicológicas, la hipnosis ha sido utilizada específicamente como apoyo a terapias con fines concretos: perder peso, miedo a volar, fobias y, por supuesto, dejar de fumar.

Dentro del campo del tabaquismo hay muchos estudios que constatan su utilidad. En la mayoría de ellos se considera que la hipnosis es equivalente, en cuanto a resultados, a otros métodos de apoyo para dejar de fumar y, además, es más breve, por lo que su utilidad es evidente.