ICTUS

ictus
 
 

Los ictus y sus síntomas

Un ictus es un trastorno súbito de la circulación cerebral, que afecta al funcionamiento de una o varias áreas cerebrales.

El ictus es el equivalente al infarto, pero en el cerebro en vez de en el corazón. Se suelen denominar con diferentes expresiones, más o menos apropiadas: embolias, accidentes cerebrovasculares, ataque cerebral o apoplejía.

Se suelen clasificar los ictus en hemorrágicos, cuando un vaso sanguíneo se rompe, e isquémicos, cuando una arteria se obstruye. Aunque una clasificación más extensa sería:

 

· Ictus trombótico (trombosis cerebral): ictus isquémico causado por un coágulo que se forma en la pared de una arteria, que impide que llegue sangre al cerebro.
· Ictus embólico (embolia cerebral): ictus isquémico causado por un coágulo de sangre que se ha formado en otro lugar y se desplaza por la corriente sanguínea hasta el lugar de la obstrucción.
· Ictus hemodinámico: ictus isquémico poco frecuente, debido al descenso en la presión sanguínea.
· Hemorragia intracerebral: ictus hemorrágico en el cual el derrame se produce en el interior del cerebro.
· Hemorragia subaracnoidea: ictus hemorrágico en el cual el derrame se produce entre la superficie del cerebro y la parte interna del cráneo.

 

Los ictus cerebrales pueden ocasionar los siguientes síntomas:

 

· Hemiplejia o paraplejia
· Pérdida de sensibilidad o dolor en los miembros paralizados
· Movimientos anormales, tales como temblor, distonía, mioclonía, o ataxia.
· Migrañas.
· Alteraciones visuales, como nistagmo, movimientos oculares descoordinados, déficit del campo visual, tales como pérdida de la visión periférica, alucinaciones visuales y pérdida de la percepción de profundidad.
· Vértigo y/o convulsiones.
· Disfagia (problemas para tragar).
· Sudoración asimétrica.
· Problemas de comunicación: afasia, apraxia, etc.
· Cambios de personalidad.

Los ictus y el neurofeedback

En 1981, Margaret Ayers, consciente de los resultados prometedores del neurofeedback con la epilepsia, realizó un detallado estudio sobre los efectos del entrenamiento del neurofeedback con personas afectadas por ictus cerebrales. En un principio se centró en el entrenamiento muscular, reforzándolo con ejercicio, biofeedback aplicado a los músculos y neurofeedback; los resultados mostraron que la mejora en el rendimiento muscular era significativamente mejor usando neurofeedback.

Posteriormente, en 1995, repitió la experiencia, pero esta vez controlando las mejoras en los ámbitos físico, cognitivo y emocional. Los que recibieron neurofeedback mostraron una mejoría del movimiento muscular, mejora de la concentración y memoria a corto plazo y menos cambios de humor. El grupo de control había mejorado algo el movimiento, pero menos que los que recibieron neurofeedback, y ninguna mejora en el estado cognitivo o emocional.