TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL

terapia-cognitivo-conductual¿Te has planteado alguna vez las similitudes entre nuestro cerebro y un ordenador? Los sentidos serían los periféricos de entrada y los músculos y las vísceras los de salida, nuestra memoria a corto plazo sería la RAM y nuestra memoria a largo plazo el disco duro, las conexiones entre neuronas y las hormonas serían los buses de datos.

La metáfora del ordenador es una de las bases de la terapia cognitivo-conductual, que explica el comportamiento humano a partir de una serie de módulos funcionales interconectados, cada uno procesando un nivel correspondiente: las emociones, las sensaciones corporales, el razonamiento, la memoria, etc.

Aunque es una simplificación, lo cierto es que nuestro cerebro tiene estructuras especializadas que realizan funciones concretas, por lo que la metáfora del ordenador nos ayuda a entender mejor nuestras conductas y respuestas emocionales.

 

A nivel de terapia se trabaja integrando esas diferentes funciones. Cuando nuestra emoción nos embarga nos asaltan ideas irracionales, que rigen nuestra conducta y provocan nuevas emociones, en un círculo vicioso que nos hacen sentir cada vez peor.

Nos creemos que debemos ser perfectos, que los demás deben ser justos con nosotros y que la vida debe ponernos las cosas fáciles. Y si nos paramos a pensar y reflexionar un poco sobre ello nos daremos cuenta de lo absurdo que resulta pensar eso. Lo que tampoco quiere decir que sea todo lo contrario, ya que el equilibrio siempre está en el camino entre los extremos.

 

Ayudándonos a darnos cuentas de cómo nuestras ideas irracionales nos hacen sentir mal con nosotros y con los demás y enseñándonos a sustituirlas por creencias más racionales, la terapia cognitiva-conductual nos hace la vida más fácil y agradable.